Muchacha desaparecida en el bosque
Padre: Que bueno que llegaste Chapulín Colorado. Mi hija desapareció!
Chapulín: Chanfle!
Esposo: Y también mi mujer!
Chapulín: Rechanfle!
Padre: Su mujer y mi hija son una sola persona, Chapulín
Chapulín: Ah bueno. Calma, calma, calma que no panda el cúnico!. Lo primero que tienen que hacer es darme las señas particulares de la muchacha...
Padre: Bueno... pues siendo mi hija es lógico que se parezca a mi, no?
Esposo: Pero esta sana que es lo importante
Padre: Qué?!
Esposo: No se enoje suegro, pero es que si se fija usted bien no se parece mucho a usted; mi mujer sacó los ojos de su madre
Chapulín: La dejó ciega?
Esposo: No Chapulín, no, lo que quiero decir es que sacó los ojos parecidos a los de su mamá
Padre: Bueno, pero en el cuerpo si se parece a mí
Chapulín: ¿Y te casaste con ella?
Esposo: Si
Chapulín: ¿Y quieres que la encuentre?
Esposo: Es que la quiero mucho
Chapulín: Alla tú... bueno, ¿pelo?
Padre: Los dientes
Chapulín: Estoy preguntando que como tiene el pelo
Esposo: En la cabeza
Chapulín: Pero de que color?
Esposo: Ah!, ah!, según la peluca
Chapulín: Bien; ¿ojos?
Padre: Dos
Chapulín: ¿Pero de qué color?
Padre: Ah bueno, bueno, pues los tiene verdes, tirando a cafesitos, casi casi azules fíjate, pero eso sí, muy negros
Chapulín: ¿Naríz?
Esposo: Sí
Chapulín: Si qué?
Esposo: Que si tiene naríz
Chapulín: Pero hay muchas clases de narices; hay narices bonitas, narices regulares, narices feas, narices horribles y la de Enrique Borja
Padre: Bueno, bueno, mi hija tiene una narizita que te dijera yo... que te dijera yo... conoces a Petronila Pérez?
Chapulín: No
Padre: Bueno, pues has de cuenta... un poquito más
Esposo: Chapulín, pero que caso tiene las señas particulares, hombre!, no creo que en el bosque haya perdidas muchas muchachas
Chapulín: Bueno, alla tu si en vez de devolverte a tu mujer te encuentro a Caperucita Roja



